
La primera subida de tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE) desde septiembre de 2023 no amenaza con provocar un desplome del mercado inmobiliario español ni una caída generalizada de los precios de la vivienda. Sin embargo, sí puede tener una consecuencia clara en la accesibilidad, al dejar fuera del mercado a una parte importante de los compradores que ya se encontraban al límite de su capacidad financiera. Los expertos consultados por elEconomista.es coinciden en que el principal efecto de un entorno de financiación más caro será una reducción de las compraventas y un deterioro adicional de la accesibilidad a la vivienda, especialmente para los hogares con menor capacidad de ahorro. El ajuste, sostienen, llegará más por la vía del acceso que por la del precio.
'Una subida de tipos de interés llevaría a un incremento de las tasas de esfuerzo y es probable que vayamos a un entorno a final de año con tasas superiores al 40%', explica Juan Moreno, analista sénior del equipo de Análisis de Bankinter. Según el experto, esta situación provocará un enfriamiento del mercado inmobiliario, aunque matiza que no se traducirá necesariamente en una crisis del sector. 'Probablemente veremos cómo se reducen las transacciones. Nuestra estimación actual es que las compraventas van a caer un 5%, una previsión que hemos revisado a la baja porque antes esperábamos un comportamiento prácticamente plano', señala Moreno.
La visión es compartida por María Matos, directora de Estudios de Fotocasa. 'Una subida de los tipos de interés tendrá un efecto directo sobre quienes tienen hipoteca variable y un impacto significativo en la demanda de compra de vivienda que necesita financiación, que representa aproximadamente el 75% de los compradores', explica.
Según Matos, el endurecimiento de las condiciones de acceso al crédito afectará especialmente a las familias con rentas más bajas y menor capacidad de ahorro. 'Verán más dificultades para cumplir con los requisitos exigidos por las entidades financieras. Como consecuencia, la brecha de accesibilidad a la vivienda seguirá ampliándose y aumentarán los obstáculos para acceder a la propiedad'. No obstante, la experta puntualiza que los efectos no serán inmediatos. 'Comenzaremos a verlo entre tres y seis meses más tarde', señala.
fuente periodistica: El Economista